Será que mi cansino caminar no ronda por la puerta de aquello que llaman amor, y en el alféizar me quedé,
mirándote al pasar, y te quiero contar que nada me amparó, así que mal y tarde te pido,
quédate hasta el día que lluevan pianos
quédate hasta que yo dé mi brazo a retorcer

No hay comentarios:
Publicar un comentario