Hemos militado juntas, tú desde arriba y yo desde abajo. Tú cuidándome mientras paso a paso descubro el destino.
Tú, tú y siempre tú en mi mente, mi cuerpo y en toda mi vida...
Tu con tu voz angelical escuchada a través del silencio, expresa por medio de pulcras armonías y recordada en cada uno de estos escritos.
Tú en todas las miradas, aquellas que dicen lo que hemos callado durante las hojas secas que han caído desde que no estás.
Tú en mi llanto y en cada risa compartida con aquellos individuos, extrañas personas llenas de historias y sentimientos, que al igual que tú y yo, deben evitar gritar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario